La fiscal general de México, Arely Gómez, dijo hoy que el capo
Joaquín “el Chapo” Guzmán será extraditado a EE.UU. porque el presidente
Enrique Peña Nieto así lo acordó con ese país antes de que se fugara por segunda vez de una cárcel de máxima seguridad.
En una entrevista publicada este martes por el diario El Universal,
Gómez explicó que desde “abril del año pasado se toma la decisión que se
procede a la extradición cumpliendo con todo el proceso jurídico”, que describió como “complejo”.
Ello da lugar a que en julio se tuviera la primera orden de detención
con fines de extradición y en septiembre la segunda, lo que permite que
el 10 de enero, dos días después de la recaptura del narcotraficante en
su estado natal de Sinaloa, “se le puedan estar ejecutando las órdenes”.
“Si no hubiéramos tenido la idea y hubiera sido todo a raíz de la fuga” del penal del Altiplano, el 11 de julio pasado, “a lo mejor todavía no las tendríamos”, afirmó.
Sobre las motivaciones para enviarlo a EE.UU., dijo que obedece al
cumplimiento del tratado de extradición suscrito con ese país y negó que
la decisión se deba al temor de México de que se pueda escapar otra
vez, debido a que se tomó antes de la fuga.
“Por el contrario, debe interpretarse como un mensaje de cooperación
internacional en el combate al crimen”, señaló Gómez, quien añadió que
“el Gobierno estadounidense está muy molesto con esa persona, con el
daño que ha hecho a la juventud y a su propio país”.
Con relación a la resistencia a la extradición expresada por el
Gobierno de Peña Nieto tras la captura del narcotraficante en febrero de
2014, dijo desconocer “cuál era la situación” en ese momento en que la
Procuraduría General de la República (PGR) estaba dirigida por Jesús
Murillo.
Sobre los últimos días del Chapo en libertad, Gómez comentó que estaba “muy disminuido” “muy acotado”, cambiando de lugar casi cada tres días.
“Sabemos que pasó Navidad con su esposa (Emma Coronel) y el Año Nuevo
(…) con la diputada (Lucero Sánchez)” y quizá lo que le hizo salir de
la sierra es que “se sentía muy cercado” por los operativos de las fuerzas de seguridad, indicó.
“También pudo haber intervenido el frío porque le quemaba, venía
quemado del frío y estaba titiritando”, apuntó Gómez, quien aseguró que
EE.UU. no tuvo ninguna intervención en la captura del capo.
“En esta ocasión fue un trabajo del Gobierno mexicano, del gabinete de seguridad”,
aseveró tras reiterar que la operación realizada en una casa de la
localidad de Los Mochis (estado de Sinaloa) se llevó a cabo con la
certeza de que Guzmán estaba en su interior.
Aunque el capo logró escapar del lugar a través de un túnel que lo
condujo a la red de alcantarillado, horas más tarde fue detenido en la
carretera hacia Navojoa junto con su jefe de seguridad, Orso Iván
Gastélum, gracias a un reporte de robo del vehículo en el que viajaban.
Sobre la diputada local de Sinaloa vinculada sentimentalmente con el
capo, Goméz señaló que “se realizarán todas las acciones jurídicas en
donde ella tenga alguna relación con hechos delictivos vinculados al cártel de Sinaloa”.