No es la primera vez que el padre de Riri tiene problemas con el alcohol…
Rihanna organizó un evento caritativo en Beverly Hills, el Diamond Ball, la semana pasada para ayudar a su fundación Clara Lionel -llamada así en honor a sus abuelos- pero su padre, Ronald Fenty,
ni siquiera pudo acercarse a saludar a la artista, ya que los agentes
de seguridad le pidieron que abandonara el recinto después de que este,
en estado de embriaguez, protagonizara un incidente.
“Me tomé dos copas de Johnny Walker Black y tropecé con una
silla. Estaba en la alfombra roja para sacarme alguna foto, me encontré
con un par de famosos que conocía y me puse a hablar con ellos, entonces
alguien dejó una silla mal colocada, me tropecé y me caí. Vi a mi ex
[la madre de Rihanna, Monica Braithwaite] buscando a alguien, y unos
pocos minutos después de que sacaran la foto, se acercaron unos agentes
de seguridad y me dijeron: ‘Te vamos a llevar a casa’. Yo les dije:
‘Pero todavía no he visto a mi hija’ y ellos me contestaron: ‘No pasa
nada. No montes una escena que ponga en evidencia a tu hija’”, reveló al
portal MailOnline el padre de Rihanna, quien tuvo que volverse
a casa durante la gira estadounidense de su hija hace seis años por
beber demasiado, lo que desencadenó un distanciamiento de dos años entre
ambos.
Hace un año Rihanna corrió con todos los gastos correspondientes a la
estancia de un mes que llevó a cabo Ronald en una lujosa clínica de
desintoxicación en Malibú (California, Estados Unidos), por lo que su
padre es consciente de que su mal comportamiento habrá disgustado a la
cantante.
“Claro que estoy triste porque las cosas terminaran así, no debería
haber tomado aquella primera copa ni nada, para que aquello no hubiese
ocurrido. Ojalá hubiera podido verla. Probablemente ella se habrá
enterado del estado en que me encontraba y sabrá que tomé unas cuantas
copas, así que supongo que estará enfadada conmigo. Creo que lo está,
aunque no lo sé, porque todavía no hemos hablado. Me siento mal porque
la he defraudado, gastó todo aquel dinero en mi recuperación y después
encontrarme así… No está bien. Lo único que puedo decir es que lo
siento.”, añadió.
Ronald explicó que su recaída se debió sobre todo a que se sentía muy
“triste” ante la negativa de Rihanna de invitar a sus hermanastros al
evento, al que sí acudieron otros miembros de la familia.
Con todo, Ronald -quien en el pasado también tuvo que hacer frente a
su adicción a la cocaína- no cesa de repetir que no es ningún
alcohólico.
“No, ni ebriedad ni desorden. No me considero ningún alcohólico, no
me doy cuenta cuando llego a ese estado de embriaguez. Llamadme borracho
o alcohólico que se niega a aceptar su situación, llamadme lo que os dé
la gana, pero me he dado cuenta de que puedo beber o no hacerlo”,
señaló.