Su representante lo confirmó en un comunicado.
Aunque la popular cantante Selena Gomez
siempre ha ofrecido una imagen de estabilidad de cara al público -a
diferencia de otras artistas surgidas de la factoría Disney- su
representante acaba de confirmar que el mes pasado ingresó en un centro
de rehabilitación para superar una serie de problemas emocionales y
anímicos de los que, sin embargo, no ha querido ofrecer más detalles.
“Selena decidió someterse voluntariamente a un tratamiento
psicológico en el centro de rehabilitación Meadows (Estado de Arizona),
pero sus problemas nada tienen que ver con una supuesta adicción a
ningún tipo de sustancia”, reveló un portavoz de la artista a través de
un comunicado, desmintiendo así las especulaciones que apuntaban a que
la estrella del pop estaba sumida en una dañina espiral de alcohol y
constantes salidas nocturnas.
La preocupación por el estado de salud de Selena Gomez
se ha visto vinculada en los últimos días a varias filtraciones
relacionadas con un descontrolado estilo de vida que, aunque nunca ha
llegado a confirmarse, resultaba desconocido e impropio de una artista
como ella, una situación que habría llevado a sus familiares y amigos
más íntimos a pedirle encarecidamente que buscara ayuda profesional para
dejar de aliviar la tensión en la pista de baile.
“Todo el mundo que quiere a Selena ha
sido testigo de cómo ha estado a punto de tirar su carrera por la borda,
saliendo de fiesta cada día y llegando ebria a casa en muchas
ocasiones. Esta dinámica ha encendido todas las alarmas en su círculo
cercano y ha llevado a sus amigos y familiares a convencerle de que
necesita tomar medidas para volver a ser la que era. Todos saben que una
conducta tan errática y salvaje solo puede traerle más problemas”,
reveló una fuente al portal Radar Online.
Sin embargo, la deriva personal en la que habría caído la
guapa intérprete solo podría explicarse por el frenético ritmo de
trabajo al que está sometida desde que lanzara su carrera musical en
solitario, por lo que su estancia de dos semanas en la clínica Meadow le
habría ayudado también a aislarse temporalmente de las tentaciones de
la vida hollywoodiense.
“Hay que tener en cuenta que Selena lleva
años trabajando sin parar y con una intensidad que muchos no podrían
haber soportado. Para ella, salir de fiesta era una forma de escapar del
estrés y la presión del mundo de la música. Ahora necesita descansar y
olvidarse por unos meses de su carrera profesional para centrarse en su
salud”, explicó otro informante al mismo medio.