Lindsay Lohan se cansó de su vida de problemas.
Después de tantos años de ser portada por sus múltiples desencuentros
con la ley o controversiales fotos, la actriz ha decidido cambiar su
imagen para bien y tiene un plan para hacerlo.
Lohan, de 25 años, está cerca de terminar sus deudas con la justicia, se está preparando para interpretar en el cine a la leyenda Elizabeth Taylor y el sábado próximo será la host de Saturday Night Live.
“No quiero que la gente tenga una razón para temerme”, le dijo a Matt Lauer de Today en una entrevista que saldrá el jueves. “Por lo que tener esta oportunidad en SNL y con el film… haré lo mejor que pueda y lo disfrutaré”.
Pero no será fácil dejar atrás la imagen de adolesente/joven
conflictiva y ella lo sabe: “Todavía debo hacer el proceso de probarme a
mí misma. Estoy limpia y sobria y dispuesta a ir en la dirección
correcta”.
Después de meses de presentarse ante la corte, miles de dólares
gastados en multas y abogados, una internación en la clínica Betty Ford y
horas de servicio comunitario en la morgue de Los Ángeles, Lindsay sólo quiere estar tranquila.
“Eso ya no es lo mío”, dijo acerca de vivir de fiesta. “Hace unos
meses salí con una amiga y me sentí incómoda. No porque me hubiera
tentado, sino porque me acostumbré a hacer vida hogareña. Y me gusta”.
¿Podrá cambiar su imagen definitivamente?